Digamos que te sirven un poco de GOA, pero no te gusta, así que le quitas esas partes lentas y aburridas, además de los vacíos y las escenas repetitivas que no hacen de ese estilo más que algo aburrido; para llenar el vaso, decides añadir algo de Full On, pero sólo poquito, porque el verdadero relleno está constituido sólo de Psytrance. El resultado ni siquiera cupo en el vaso, diálogos intensos, clímax ascendentes que te llevan a las nubes y te arrojan hacia el suelo, toda una historia envuelta en sonidos agresivos experimentados a 145 beats por segundo. A-Team hace un segundo disco (serio) que me llena de gozo: 145 street.

Inicia con una canción que lleva el nombre del disco, en el ambiente del Psytrance, normalmente la canción que lleva el nombre del disco (si existe) es la mejor, tal como pasó con Vicious Delicious de Infected Mushroom. Sin embargo, la potencia del álbum aparece justo al terminar esa, con Mr. Mousy, una gran canción. Todo el disco avanza hasta llegar a un clímax central presentando a [la mejor del disco] Smashin Napnkins, Shahidshare y Cold Novembash, culminando esa parte con Yottabyte, en donde presentan el diálogo más intenso de todos, combinándolo a la perfección con el clímax. Jamás en la vida había escuchado un disco sin que al menos una de las canciones me disgustara, hasta toparme con este…

Artista: A-Team * Album: 145 Street * Calidad: 3/5 * Clímax: 4.5/5 * Mejor Rola: Smashin Napkins (4.5/5)

Si escucharás la rola, escúchala completa, el clímax es apantallante:

Casi al mismo tiempo escuché a Dynamic. A este tampoco lo conocía y no fue exactamente un orgasmo hacerlo, pero un poco menos de la mitad del disco que descargué es bastante bueno. Un nuevo exponente del Psytrance en mi mundo, presenta algo que, si bien no hizo, supo poner: Time to Get Serious . GMS hace un remix de esta rolita y genera un gran viaje con ciertos recuerdos de esa pubertad inolvidable cuando se jugaban maquinitas de una manera creativa a morir. Beats intensos, movimiento y bastante creatividad se presenta. Después llegan dos parecidas, Music Is y Save The Wave, intermediadas por otra no tan buena, Release Yourself. La mejor rola del disco lleva su nombre, es la mencionada Save The Wave, al igual que Music Is te elevan durante un clímax duradero, intenso y explosivo, pero que no culmina sino en una implosión que deja a la mente estupefacta y sin sentido de actividad. Cuatro buenas rolas valen la pena ser mencionadas.

Artista: Dynamic * Album: Save The Wave * Calidad: 2/5 * Clímax: 2.5/5 * Mejor Rola: Save The Wave (3.5/5)

Checa esa voz femenina que hace eco en tu cabeza… “you, you imagine… you can get away”…

Si retrocedo más llegaré a mi gran encuentro con un nuevo estilo de música en mi vida. Digamos que tenemos algo de Full On, le quitamos los beats excesivamente agresivos que le quedaron del Psytrance, eliminamos por completo un clímax ascendente que lleva a la explosión de cada rolita, pero dejamos esas escenas e historias que cuenta cada una. Tenemos un viaje astral, un movimiento constante de sonidos coordinados que estimulan nuestras entrañas, tenemos el Uplifting o Anthem Trance.

Curiosamente, lo descubrí con un tal Afgin que no produjo más que una canción que me gustó un par de veces y no más: T.R.A.N.C.E. Sin embargo, no me quedé con las ganas de conocer más y, de casualidad, me he topado con algo sin precedentes, un movimiento creativo fundado en un disco con tan sólo cinco canciones de un DJ que no existía sino hasta haber creado tal. FunCake hace su primera aparición con No Breaks, un album sin precedentes.

Nada de Remix, nada de momentos repetitivos para una explosión incoherente, nada de agresión musical; FunCake es una representación de la creatividad, la paz y la elevación a otro mundo a través de su disco. Inicia bien, continúa mejor y culmina normal; no es precisamente un disco fenomenal, pero sus dos primeras canciones bastan para saber que FunCake sí lo es. I Believe es la primera canción, muy buena, eleva el espíritu y luego lo dispara hacia las estrellas, en donde lo mantiene suspendido hasta que llega Funky, una rola de diez minutos con cuarenta segundos que no hace sino presentar un tumor de emociones dispersándose en varias células que infectan cada parte de tu ser; cada vez que la escucho siento mi corazón llenándose de emoción y mi espíritu levantándose desde mi cuerpo hasta sonidos que nunca había tenido en mis audífonos o bocinas juntos nunca antes. No Breaks, un gran inicio para un excelente DJ.

Artista: FunCake * Album: No Breaks * Calidad: 2.5/5 * Clímax: – * Mejor Rola: Funky (4.5/5)

Prepara tus oídos, levanta el espíritu y déjate llevar por estos sonidos celestiales:

Para acabar el disco que escuché casi a la par de los dos primeros; un poco de Full On. Ya con suficiente agresividad del Psytrance de A-Team y con bastantes explosiones sin culminación de Dynamic, obtengo un poco más de tranquilidad emocional, sin dejar de mover al cerebro, que continúa movilizado por excelentes beats. Static Insane, un nuevo DJ en mi vida que no presenta nada gigantesco, pero sí algo respetable: Without Feeling No Have Sense. Una voz bastante original que no deja nada que desear sino lo contrario, deja satisfecho al aparato auditivo que termina disfrutando de esas buenas canciones introducidas en un movimiento constante de kicks, hats, crashes y demás sonidos alucinantes. No es un disco con muchas rolas trascendentes en realidad, no parece ser el mejor DJ de la historia, pero no deja de incluir su toque creativo en cada una de sus rolas y eso lo hace grande de por sí.

Artista: Static Insane * Album: Without Feeling, No Have Sense * Calidad: 2.5/5 * Clímax: 2.5/5 * Mejor Rola: Purple Vision (3.5/5)

Lo siento, no encontré purple vision en youtube, pero aquí puedes descargarla; alístate, viene el movimiento, viene el full on!

http://www.4shared.com/get/jVDO-EYT/Static_Insane_-_Purple_Vision_.html

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NOTA: NO VEAN LAS IMÁGENES SIN LEER EL PÁRRAFO PREVIO; se arruinarían la sorpresa de cada uno 😀

Saludos! Hace unas horas estuve pensando que existían algunos dolores que pueden ser bastante desesperantes en la vida de cualquier ser humano. Hay enfermedades crónicas que producen dolor, sí, como el cáncer o los cálculos; pero esos dolores que provienen de actividades más cotidianas llegan a ser molestos y, al menos creo yo, que todos hemos tenido esas desesperaciones que no nos dejan vivir en paz si no les hacemos caso. A continuación, ordenados de menor a mayor intensidad [desde mi punto de vista], los citaré.

El primero tiene que ser el dolor del terror, ese que da cuando por alguna razón desconocida se levantan los pellejitos que hay entre el dedo y la uña. Un pedacito de piel que al mínimo movimiento reacciona con un ardor desesperante y alarmante. A veces no se sabe si debe dejarse ahí o cortarse, porque si se corta puede quedar pequeño e imposible de quitar, lastimando eternamente hasta que crece un poco más. La otra opción es arrancarlo, pero casi siempre lleva consigo un pedazo más largo de piel que arde bastante… No hay cura contra ese mal!

Ni siquiera un curita puede salvarnos! chan, chan, chaaaan!

Después viene el dolor de la victoria, el dolor muscular que da cuando hacemos ejercicio después de un largo tiempo de no hacer nada. Aunque puede darnos algo de placer masoquista, siempre está ahí para recordarnos nuestra pésima condición y cada que intentamos pararnos o mover el músculo aparece, limitando nuestras actividades. He oído que las pastillas como el Alka-Seltzer podrían funcionar para evitar ese dolor; pero quienes lo han sentido saben que no se quita si no con más ejercicio…!

Oh sí, me duele, me siento poderoso!

En tercer lugar está el dolor de los friolentos que aparece cada vez que hace mucho frío y viento y no nos tapamos adecuadamente. Generalmente ocurre en los brazos y en las piernas y… ah sí! es en los huesos… Este dolor no te evita moverte o hacer tus actividades, es simplemente una especie de espíritu presente en alguna extremidad que no te deja ser feliz durante todo el día. Sólo un buen analgésico quita eso y por lástima, tardará mucho en desaparecer.

No hay consuelo para esto...

La cuarta posición le corresponde al dolor de los dormilones. ¿Te has despertado alguna vez, después de dar vueltas en la cama como loco o haber dormido en el sillón? Quienes conocen la tortícolis, dirán que sí. Dan ganas de usar collarín en esas veces que no podemos ni voltear a ver al prójimo porque nos ataca ese dolor perpetuo que, además, no se quita ni con pastillas ni masaje ni brujería; se quita con tiempo, qué pena!

Otras causas del dolor de los dormilones: posesión

Uno de mis favoritos, el dolor de los enloquecidos, es el que le sigue. Cuando nos obsesionamos con terminar un videojuego, cuando hemos visto películas durante todo el fin de semana comiendo comida chatarra sin siquiera movernos del sillón más que para cambiar la película… el dolor de cabeza. Después de un examen, por un golpe, viene en varias presentaciones y el efecto es siempre muy agobiante. Este dolor se quita con analgésicos, pero tarda bastante, además te impide vivir feliz y realizar cualquier actividad; es una sensación terrible que permanece por un tiempo que se nos hace eterno…

Lo sé, así se siente...

Sexto puesto, el penúltimo: el dolor de los tragones. El nombre lo deja más que claro. Después de comer tacos y pizza en todo el día, de no habernos desparasitado por más de un año o seis meses o por haber comido algo que nos hace daño; es normal que aparezca ese temible dolor de estómago. Tal como el dolor de cabeza, impide vivir; pero también nos hace retorcernos en el sillón, la cama y, bueno…. encima nos deja esa incertidumbre del pasar o no al baño…

Lo siento niño, el baño está ocupado

Finalmente… ¿cuál crees que es el dolor más catastrófico que existe? A que no me adivinas el pensamiento… comenta a ver si le atinas. En una semana publicaré ese temible dolor que unos tienen y otros tienen más pero del que [casi] nadie se salva; el dolor de la muerte. Espero que hayas disfrutado la entrada, comenta tu opinión y en una semana publicaré ese último dolor! Disfruta la vida!

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Y ahora sí, les presento al dolor de la muerte. Si bien puede dar en cualquier diente, da en las muelas! Cualquiera con una caries o al que le esté saliendo la muela del juicio sabrá que el dolor de las muelas simplemente te impide ser siendo humano; te vuelve un adefesio que no puede dejar de apretar la cara, que no se alimenta, no duerme y además nos dicen que se quita con el ajo… nos volvemos vampiros!

Cuidado! Le duele la muela, es vampiresa... no te le acerques porque te chupa!! hahahaha

Cuál de los Siete dolores del apocalipsis has enfrentado?, cuéntame! Ya termino con esta entrada y pronto publicaré otra! Hasta pronto, disfruta la vida (de nuevo) 😉

La diferencia de potencial de la batería es tan grande como mi desempeño

Wah… en la mañana, casi al final de la primera clase recibí un par de hojas llenos de números, letras y flechitas con un número en rojo encerrado en un círculo que no marcaba sino mi perdición. La verdad estoy exagerando bastante el asunto, pero es que… no puedo superarlo… No es que nunca haya sacado calificaciones bajas o que nunca haya reprobado un mugroso examen (si reprobé un examen teórico de educación física… caray!); pero aún recuerdo mi sensación tras el examen… mis comentarios…

“Aaaahhh! ¡qué examen más aburrido! fue desesperante tardarme las dos horas de clase en responderlo y sólo porque estaba largo, porque en realidad era bastaaante fácil…!”

Bla bla bla, habladuría y más palabrería. La verdad lo sentí fácil… estaba fácil. Salí mal porque tuve errores pequeños. Hubo un tema que no entendí del todo, pero creí haber captado por lo que puso el maestro en clase (sin embargo, era perfectamente capaz de razonar la verdadera solución, sin embargo…) y cuando llegó el problema, apliqué el formulazo! Resultado: 7 ejercicios erróneos. También tuve errores a la hora de aplicar las fórmulas (ya sin hacer formulazo, sino con el análisis y todo eso); mi análisis fue erróneo y no hay más… Resultado: 4 ejercicios erróneos.

Así es... salí mal

En adelante, tuve varias respuestas incompletas, otras dudosas y las que tuve bien no tenían un valor notorio sobre el valor final del examen. Qué tristeza, saqué 3.7 en el examen que critiqué por aburrido, tedioso y fácil. Eso fue lo que me espantó tanto, aún estoy bastante ansioso y estresado; me ha surgido bastante miedo a la materia; miedo a no entenderla, a reprobarla… En fin, son varias situaciones que me asustan bastante, sin embargo; sé que tengo que hacer que pase.

Muchas cosas me puedo recetar para calmarme, pero no encuentro el medicamento en ninguna parte… Debería relajarme, es el primer parcial y he aprendido bastante de él; segundo, estudiar más… Y aquí aparece lo que terminó de fregarme… El tema que explicó justo en esta clase fue bizarro, fue… fue… fue un malviaje del maestro… Tengo que entregar el jueves una tarea de eso y no tengo una gran idea de cómo; traté de imaginarlo y bueno, eso sí lo puedo hacer (la geometría no es difícil en realidad), pero cuando llega la hora de analizarlo (convertir flechitas en números y letras) todo se vuelve muy confuso para mí.

Mi consuelo: La pantalla de este dispositivo mide menos pulgadas que mi resultado en el examen!... Yes!!

En fin, ya te estaré contando como me fue después, espero que bien, recursar una materia en segundo semestre me deprimiría bastante… si tan sólo un mal examen me puso de rodillas; recursar un materia me va a azotar la cara contra el piso! Deséame ánimo por favor! xD Mis enemigos ya comienzan a atacarme… u.u

Esta revista fue creada por mi archirrival como una gran venganza debido a la paliza que le dí con mi Pikachu!!

¡Doooonaaas!

Una de esas situaciones que pueden agobiar a cualquier persona desde la infancia es la necesidad obsesiva de comer. De muchas personas con esta situación me he enterado, pero de ninguna que lo haya resuelto, es más, de ninguna que supiera siquiera el origen real de este desorden alimenticio. Los comedores compulsivos son portadores de una gula tremenda que se dirige a la ingestión de alimentos. Las causas, son múltiples, pero de acuerdo con lo que he recabado aquí y allá, podría sugerir unas cuantas causas.

La primera sería la herencia. Por supuesto, que lo primero que se presenta en el individuo, incluso desde antes de nacer, es la adquisición de características de los padres, sea por genética, imitación, etc. Ciertos niños tienen mayores tendencias a volverse adictos a lo que sea, en este caso, a ser comedores compulsivos; todo esto cuando los padres tuvieron vicios similares.

Después estaría la que considero como la causa más determinante: la aparición de traumas. Sobre todo en la infancia pueden surgir ciertas situaciones que provoquen desorientaciones bastante fuertes; tal como una violación puede producir homosexualidad y demás, la falta de afecto, relaciones interpersonales y demostraciones de amor pueden generar la alimentación obsesiva… ¿Por qué?

Cuando un niño no recibe amor, está careciendo de la adquisición de un bien; es decir, no está recibiendo algo que necesita obtener y poseer. Si el infante no obtiene lo que necesita, aparece la sensación de vacío, pues algo que está hecho para llenarse y no se le agrega nada, está vacío. Así, el espíritu del niño necesitará rellenar esa ausencia de afecto. Cuando comemos, nos llenamos el vacío del estómago, nos sentimos satisfechos y complacidos. Teniendo estas dos situaciones, lo más probable es que el subconsciente del niño se confunda y las mezcle, haciéndole creer que necesita alimentarse una y otra vez para saciar el vacío que ha dejado la falta de afecto.

Más allá de la falta de afecto, está la inseguridad. Ambas se relacionan, pues alguien que no recibió amor, es alguien que no sabe amarse. Teniendo falta de confianza en uno mismo, un individuo puede sentirse desprotegido, pequeño, frágil. Una forma de hacer frente a esto, es comiendo. Cuando la persona ingiere alimentos, se siente llena, crece de tamaño, deja de ser pequeña y débil para volverse sólida y grande. Es otro error que comete, probablemente, el subconsciente.

Por otro lado estarían las causas más generalizadas, es decir, las que aplican a la mayoría de los vicios y que podrían haber causado, con una muy baja probabilidad, este problema. Por ejemplo el mal aprendizaje. Existen aún familias que educan a sus hijos de tal manera que coman más de lo necesario para que luzcan sanos; por alguna extraña razón si una persona es delgada, está desnutrida, mientras que una persona incluso con sobrepeso, está bien alimentada. Es uno de esos grandes errores que cometen los padres en la educación de los hijos. También podría ser el gusto por la comida, el goce por saborear una gran cantidad de alimentos, siendo tan insano tal gusto, que se pueda desbordar y ocasionar un problema (algo en lo que no confiaría mucho, no creo que una obsesión tan fuerte pueda surgir de una situación tan sencilla y banal).

Con esto he cubierto una diminuta porción de un problema gigantesco que afecta a muchísima gente en el mundo. Quizá publique una o dos entradas más sobre esto, pues no es suficiente con conocer un poco sobre el posible origen de estos problemas, siempre hace falta algo de moralidad y soporte. Si quieres contarme al respecto puedes hacerlo, mi cuenta de correo electrónico está siempre abierta para recibir comentarios, dudas, sugerencias, anécdotas, peticiones, etc.: gibalgo@gmail.com. Si gustas compartir algo y no te da pena, puedes hacerlo en esta misma página, incluso de manera anónima; muchas veces la opinión de uno le sirve a miles. Gracias por haber leído y espero que haya sido de utilidad e interés, disfruta de la vida! Hasta pronto…!

Sólo uno más!

Publicado: 5 febrero, 2011 en Ideas
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Los vicios son defectos de carácter de las personas, se fundan cuando un instinto o necesidad se desborda y se vuelve una compulsión repetitiva; es decir, cuando una sensación natural y necesaria para la vida, se vuelve obsesiva y nos controla. Se pueden suscitar por muchísimas razones, puedo citar varios ejemplos: el alcoholismo, se da por los efectos físicos que genera y de esto se derivan dos; el primero es el adormecimiento de la razón y el juicio, que nos permiten evadir la realidad y olvidar la vida como tal, y el segundo es la necesidad fisiológica que se genera, pues al sentir dolor y malestar cuando no es presente el alcohol en la sangre y el organismo, el cuerpo incita a la persona a eliminar dicha sensación, bebiendo (cosa que por cierto, es la misma razón de que no se pueda dejar de beber en un instante, pues podría causarse hasta la muerte por una complicación de la “cruda”)

Otro ejemplo es el de la adquisición material, o sea, la avaricia. Una persona necesita de tener posesiones territoriales y materiales para sentirse seguro (una explicación sobre esto la daré en una entrada completa sobre la debilidad humana) y protegido; sin embargo, cuando esta actitud se deforma, comenzamos a buscar obtener cada vez más bienes, servicios, objetos, etc. y se produce un vicio, que nos obliga a aumentar nuestro patrimonio y a compartir menos con las demás personas.

Un ejemplo más, es el de la comida. Un ser humano tiene una necesidad real y obligatoria de alimentarse, es un instinto que nos permite vivir, sin embargo, por múltiples causas, este puede desbordarse y volverse obsesivo. Un ejemplo es la necesidad de afecto; al no recibirlo, confundimos el alimento con la protección que el cariño brinda y comenzamos a comer y comer hasta llenarnos de ese cariño que el padre o la madre o algún familiar no nos haya dado en nuestra infancia.

¿Por qué me metí con la infancia? La mayoría de los vicios se forman por traumas creados durante la infancia. Un trauma es una marca o huella dejada por algún evento agresivo que hayamos vivido y haya tenido gran impacto en nosotros. Un niño es bastante susceptible a recibir traumas, pues es muy fácil de impresionar (y por tanto no puede resistir impactos muy fuertes sin recibir traumas) y es bastante perceptivo (pues necesita ver y conocer su nuevo mundo fuera del vientre materno para poder adaptarse, una necesidad humana). Un adulto que ve un choque y es espectador de la muerte de una familia entera en un escenario de sangre y desgracia, puede recibir traumas que le cambien la forma de vivir; una violación, por igual, genera traumas en los adultos o adolescentes; pero muchas veces es más fácil superarlos, pues se tiene una madurez más grande; si un niño fuese víctima de cualquiera de los dos, su mente joven e inexperta tendería a suprimirlos sin éxito.

Tras este paréntesis me voy a lo esencial. Mi idea es que la gula es aquélla referencia que tenemos a todos los vicios. Si bien cuando hablé de la obsesión por la posesión de objetos, me refería a la avaricia, esto era porque el avaro nunca presta sin intereses de por medio ni regala, no porque se obsesiona por adquirir. La gula es el defecto de la persona que le incita a obsesionarse con la obtención de algo, sea comida, bienes, etc. Mi perspectiva no ubica a la gula como el comer de más, sino como el querer poseer y tener más de lo que se puede manejar y disfrutar.

En fin, esta será mi entrada introductoria a varias nuevas, como la mencionada entre paréntesis sobre la debilidad humana, otra sobre la alimentación compulsiva y quizá otros desórdenes alimenticios. Espero les haya servido para reflexionar un poquito y, si les interesa lo que se va abordando, se preparen para los temas que vienen. No se olviden de comentar y suscribirse al blog, así recibirán un correo cuando haya publicado una nueva entrada; tampoco dejen de leer el otro blog que está directamente relacionado con este http://www.theskyview.wordpress.com . Gracias por leer hasta aquí y otro gracias de antemano por cualquier comentario que hagan en esta entrada, disfruten la vida y piensen!

Saludos después de mil años en inactividad sobre este blog. Al fin he encontrado sobre qué escribir aquí y es que… después de tanto tiempo de cuestionarme y frustrarme un poco, hice un descubrimiento colosal: la inteligencia es IGUAL en todo ser humano (siempre que no tenga alguna deficiencia física o daño cerebral o retraso o lo opuesto………..).

Siempre, sieeempre escuchamos que los maestros nos “dan ánimos” diciendo que “todos tenemos la misma capacidad… que sólo hay algunos que resaltan o son más listos, pero que al fin y al cabo todos podemos hacer las mismas cosas”. Esto me causaba traumas bastante interesantes.

La gente suele usar la inteligencia como un rango social. Alguien inteligente siempre es superior a alguien que no lo es tanto. Traumas, rechazo, soberbia, elitismo y problemas sociales son causados por etiquetas como esa (y sobre todo esa).

¿Para qué hacer este tipo de rangos sociales? ¿No es ya suficiente con la gente bonita/fea, con las tribus y demás grupitos? Una forma de generar control sobre las personas, es estableciendo jerarquías universales. La inteligencia no cambia con la raza ni la edad ni los gustos personales, es universal al cien por ciento.

Sin embargo, la realidad es otra, es más bonita…. La verdad es que la inteligencia de todos los seres humanos es igual, ¡hasta en eso somos iguales! Ya lo somos en raza (porque somos seres humanos aunque de diferentes formas, colores y tamaños), en pensamiento (pues existe una capa de pensamiento universal… esa gama de ideas y creencias idénticas como la religión, las pirámides y demás…ok?) y ahora en intelecto también.

Einstein no fue el hombre más inteligente del mundo, los gallegos no son estúpidos… somos iguales. Qué interesante fue que naciera esta idea en mí y, sobre todo, porque me traumaba cuando me decían “es que tienes mucha capacidad” o “admítelo, sí eres inteligente”; con lo que no lograban más que hincharme el ego, subirme a una clase social alta, brindarme poder social.

Y si no hay seres más inteligentes, ¿por qué resaltan algunas personas? La respuesta es el título: es cuestión de actitud. Todo es la actitud frente a todo. Y me doy cuenta porque es de lo que me quejo todo el tiempo, de que la gente no tiene interés en saber más, en crecer, en trabajar… en nada más que el placer y lo sencillo, lo que obtiene a la vuelta. La actitud determina toda la sabiduría, conocimientos e ideas que se irán adquiriendo sobre el tiempo. Esta es la clave.

En realidad a lo largo de la vida, vamos adquiriendo grandes aptitudes y conocimientos, sólo que, de acuerdo a la actitud de cada persona, estos se asimilan de forma diferente. Cuando era pequeño, mi actitud me impulsaba a saber la verdad, a evitar las mentiras, a buscar una razón a todo (mi objetivo, tener en quién confiar y poder safarme de los castigos para divertirme). Con el tiempo, esto se convierte en la búsqueda de respuestas para todo, la desconfianza del conocimiento ajeno y el desarrollo racional. Fue gracias a la actitud que desde niño se me forjó que ahora me quieren nombrar “inteligente”; pero la verdad es que no, simplemente tengo una actitud más activa, me gusta crecer, saber más, avanzar y descubrir.

Así, hay gente buena en deportes, porque su actitud le envía a la actividad física, a evadir la realidad y hundirse en el mundo deportivo, a evitar pensar en razones y rechazar las represiones, busca libertad a través del movimiento. Así, hay artistas, cuya actitud les hace evitar la comprensión de las cosas y usar, en su lugar, la expresión total, sea como sea… Y así para cada perfil que deseen, para cada ser humano.

Entonces, si te frustra no poder con un problema matemático, empieza por tu actitud, intenta ser más racional, piensa, analiza, busca la razón de las cosas e interésate por ello. Si eres pésimo dibujante, deja de pensar en lo que dibujas y comienza a sentir tu siguiente creación. Todo es posible para todos, no hay capacidades más grandes o más pequeñas, sólo es cuestión de actitud.

En adelante, comenzaré por aplicar de forma experimental estas nuevas ideas. Intentaré, por ejemplo, hacer un dibujo hermoso. Empezaré por cambiar mi actitud, seré más sensible y menos racional. Los avances que vaya teniendo (que serán lentos, me advierto de una vez) trataré de resgistrarlos y, por qué no… publicarlos! Podrían practicar haciendo algo similar, el empeño vale oro y es más importante que cualquier juicio plantado por la gente; no somos inútiles ni todopoderosos, tenemos defectos, gustos y diferencias; pero nuestras capacidades son las mismas, siempre que podamos cambiar nuestra ACTITUD.

Saludos, espero les sirva y apliquen esta nueva forma de pensar en su vida, cualquier duda va a mi bandeja de entrada en gibalgo@gmail.com, los comentarios los plantan aquí y recuerden seguir visitando el blog para las futuras publicaciones 😉

Mal… llevo mucho sin publicar en este blog, pero creo que puedo seguir vinculándolo. Ahora se me ha ocurrido hablar sobre las máscaras, y, obviamente, no hablo de las de los disfraces… o bueno sí, pero a la vez no… hmm… mejor me explico!

Ya todos hemos escuchado ese tipo de comentarios sobre las máscaras de falsedad que nos ponemos para quedar bien, la relación con la hipocresía y bla bla… Pero generalmente señalamos la máscara del otro que no nos es invisible, pero como no nos vemos en espejos verdaderos, creemos que nosotros no la llevamos. Error fatal.

Esta vez analísate en serio. Qué cosas de verdad eres tú? Este tipo de introspección es generalmente muy difícil y, por tanto, fallido. La gente lleva consigo la pereza a cuestas y prefiere pensar que es como demuestra ser a pensar cómo en realidad es. Hmmm a que les costará entender esta frasesita. A ver si les sale. Busquen en ustedes tres, tan solo tres, no las quinientas que son en verdad; tres características que sacan en público pero que en realidad no les corresponden y otras tres características que oculten debajo de la máscara.

Hablando sobre mí, yo oculto varias cosas y saco otras que tampoco me tocan, eso puedo apostarlo… pero qué?

A ver, primero las cosas que oculto:

1.- La vergüenza que siento al cometer un error, sobre todo cuando yo casi juré que estaba en lo correcto.

2.- Mis verdaderas intenciones, sobre todo cuando no me siento seguro de las intenciones de otros. Si pienso que podrían diferir, llego a ocultarlas y fingir que no tengo ninguna, algo por el estilo… parte de mi inseguridad.

3.- Mis ideas. Ya después de sufrir que me llamen raro todo el tiempo y de esperar que alguien de verdad me entienda, últimamente he preferido por hacer los comentarios banales que la gente espera a dar una idea real. Para eso ocupo el blog, de todas formas aquí nadie me está criticando y, mejor aún, pueden entender más al leer que al escuchar.

Y ahora 3 cosas que muestro, pero que son falsas:

1) Interés. Siento mucho decirlo, pero hay veces en que las cosas de verdad no me interesan mucho (les aviso que mis gustos no son muy comunes ni variados) y sólo finjo que sí para que la persona no se sienta mal… Mis conflictos con la culpa me hacen actuar así.

2) Entusiasmo. Muy relacionado con la anterior; muestro un entusiasmo vacío cuando veo que otros están entusiasmados por algo. Siento algo de pena cuando a mí no me genera tanta emoción como a ellos.

3) Desconcierto. A veces me hago el que no sé y digo no tener conocimiento sobre algo sólo porque me siento inseguro sobre mi idea; prefiero que me hagan ver la realidad y compararla antes que equivocarme en público… qué miedo!

Bien, he ahí 3 características de cada lado en mi persona, que me costó bastante encontrar, pero hice presentes y hasta públicas para que no empiecen a inhibirse. Ahora van ustedes. El blog es libre, comenten sobre sus 3 características de cada lado si es que las encontraron.

Cualquier duda, comentario o asunto personal a tratar va directo a mi bandeja de entrada en: gibalgo@gmail.com. Ahí pueden platicarme, preguntarme, pedir ayuda, etc… sobre lo que gusten. Estoy disponible casi al 100 por ciento y prometo empezar a checar mi correo diariamente, por lo menos en este semana a ver si me mandan alguno que otro.

Nos vemos en la próxima entrada!

Experiencia

Publicado: 20 septiembre, 2010 en Ideas
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Yo he sido siempre un hombre de videojuegos. Desde mis primeros años ya era enviciado por mi propio padre en el arte de la computación. Sabía encender y apagar correctamente la computadora, iniciar un par de juegos, incluyendo Cat, un juego que a duras penas recuerdo, pero que me entretenía bastante, y usar algunos programitas sencillos. Por esos tiempos, de mis 4 años aproximadamente, también fue que empecé a jugar el Nintendo y Super Nintendo, etc. Siempre perdía y me daba coraje, cosas de niño berrinchudo.

Conforme el tiempo pasó, crecí y empecé a tener una paciencia inhumana (en cuanto a un niño que pierde cada vez que toca el control) cuando jugaba con mis primos Iván y Jonathan. Ellos mismos disfrutaban el hecho de que no me hartaba de jugar aún cuando perdía. Eran días fantásticos en que despertaba con el sonido de los botones y el stick del mando del Nintendo 64 en mis oídos; cuando mi primo veía mis ojos abiertos y me veía preparado para jugar con él le subía y se escuchaban los legendarios soundtracks de Super Smash Brothers o Mario Kart 64.

De ahí, todo es relleno. Mi primer consola fue el Play Station One. Podía pasar horas enteras pasando Crash Bandicoot o derrotando a mis tíos cuando jugaban conmigo en X-Men Vs. Street Fighter o disfrutando del Bomberman Party (no recuerdo que versión, jamás he vuelto a ver ese juego). Definitivamente, eran mi vicio. Cada vez que tocaba un nuevo juego, tardaba poco tiempo en empezar a jugarlo bien. Como cuando me presentaron el Digimon Rumble Arena, que se convirtió en uno de los últimos que jugué en PS1; pocos combates pasaron para que comenzara a arrasar con todo el que jugaba conmigo. Por supuesto que quien perdía tanto, se aburría de jugar. Eso me frustraba.

En fin, cuando llegó el Gamecube a mis manos, de una manera casi elaborada por algún dios de los videojuegos (usado y ofrecido por una casualidad gigante en una clase de computación que no me correspondía y financiado por mi padre que, increíblemente, accedió sin más los 1500 pesos), que conocí lo que me había perdido de Nintendo, porque llevaba tiempo ya que había salido esa consola. Mario Kart Double Dash, Super Smash Brothers Melee… Estaba jugando las evoluciones de mis juegos de antaño.

Pero hubo uno en especial, The Legend of Zelda, The Wind Waker; que cambió mi manera de ver los videojuegos. Descubrí lo que eran los verdaderos juegos de rol. Nunca había entendido qué tenía de divertido Super Mario 64 por ejemplo, pero cuando jugué el que fue mi primer Zelda, comprendí que los juegos eran algo más que pasar el rato. Mi vicio llegó a un nivel muy grande.

Actualmente disfruto mucho de los juegos, sobre todo esos de rol masivo que hay en Internet. En ellos, necesitas darle experiencia a tu personaje para que suba de nivel y pueda aprender nuevas técnicas y demás. La experiencia, la consigues matando a criaturas salvajes que aparecen a lo largo de los mapas del juego o, en algunos, derrotando a otros personajes.

Hoy me di cuenta de que toda esa historia que llevo con los videojuegos me ha generado una cantidad de experiencia altísima, lo que me da un nivel alto a la hora de jugar. No es que tenga un don, la verdad soy malo; pero tengo experiencia. Entiendo con gran rapidez lo que debo hacer en un juego para vencer. Pero es experiencia y nada más.

Hace unos minutos, en la cocina, estuve preparándome plátanos machos y barritas de pescado. Mi torpeza ya no es tanta, pero la verdad me cuesta adaptarme a la cocina, entender cómo funciona. La flama, el aceite, los condimentos, el tiempo de cocción. Pero observo a mi abuela y quedo impresionado. Ella puede ausentarse de la cocina sin el mayor problema, regresa en el momento justo en que tiene que dar vuelta al bistec o apagar la llama del agua para que no se evapore por completo.

Mientras tanto, platicaba con ella sobre mi padre. Había llegado una madre con un niño pequeño a la casa, solicitando una inyección (mi abuela es enfermera). Cuando se fueron, mi abuela me mostró, molesta, una mancha que había dejado el niño; de ahí salió mi papá, que es pediatra. Su paciencia con los niños es inhumana; me cuesta pensar que tiene esa paciencia durante las consultas, ¡pero no la tiene cuando se trata de sus hijos!

Bien. Entonces, siendo el tema la experiencia y tomando estos tres casos; ¿Qué se puede concluir?… La experiencia:

> se adquiere a lo largo del tiempo, con práctica, dedicación y, sobre todo, pasión por lo que se hace. Cuando lo que haces, te gusta, adquieres experiencia a lo grande sobre ello.

> permite que adquiramos habilidad sobre actividades similares con mucha facilidad, como yo con los nuevos juegos.

> es unidireccional, pues no permite que tengas habilidades para todo, es decir; la experiencia sólo aplica a aquello sobre lo que la tienes. Yo logro aprender rápido en los videojuegos, pero me cuesta mucho la cocina; mi papá tiene habilidad en consultas con niños, pero no en la vida diaria con sus propios hijos.

> cuando se transmite, evoluciona. Algo que no mencioné, es que cuando alguien adquiere experiencia, le da su propio toque, su propia técnica; lo que hace crecer el conocimiento.

Todos tenemos experiencia en muchas cosas, en unas más que en otras; pero ¿quién se puede considerar experto en algo ya? La verdad es que ser experto requiere de tiempo, habilidad y pasión; cosas que difícilmente se juntan. Pero bueno, es suficiente sobre la experiencia, hasta ahora llevo 940 palabras. Ahora es su turno, dejen su comentario: ¿en qué tienen experiencia ustedes?

Inspiración

Publicado: 17 septiembre, 2010 en Ideas
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“Hoy ando inspirado”. Seguro que todos hemos tenido esa fabulosa expresión en mente y seguro que la hemos escuchado de otros en algún momento. Creo que para todos es maravilloso el sentir la inspiración sobre cualquier cosa fluyendo a través de nuestras mentes. La inspiración nos anima, nos motiva a avanzar, a hacer algo… progresar.

Seguro que todos encontramos fabulosos esos momentos en que la mente está dispuesta a cooperar con nuestras actividades, a fomentarlas e incluso mejorarlas. Por ejemplo, en este instante tengo una rara inspiración cuyo fin no puedo determinar bien aún de hecho, por eso prefiero hablar sobre ella, quizá así le encuentre un sentido.

Inspiración. Inspiración para escribir, para expresarnos, cantar, bailar, gritar, componer, resolver… Inspiración para veinte mil cosas posibles, no, creo que veinte mil uno. ¿Qué clase de inspiración tengo en este momento?

No es para resolver un problema matemático o hacer mis tareas de química o álgebra. Tampoco para continuar editando y escribiendo mi “libro”, ni para aprender a tocar algún instrumento musical como la guitarra o el piano. Quizá para leer, he empezado a leer un libro que me dejaron de tarea que me va encantando, la escritora sabe mover las emociones a través de las palabras de una forma hermosa; pero creo que tampoco es para leer.

Quizá sea inspiración para inspirar. Inspiración con el fin de que otros la tengan. Suena bastante emotivo. Hacer que otros tengan la chispa que explote su motor y les haga acelerar sus cabezas hasta velocidades incontenibles. Que asciendan la montaña que les ha dado flojera voltear a ver. Me encanta ver la chispa en los demás, es como ver el sol que comienza a salir en las mañanas y va iluminando cada parte de tierra, cada edificio conforme va saliendo.

Si todos pudiésemos controlar la inspiración, esta perdería su toque. Eso es también genial. Poder tener inspiración, pero no decidir cuando, sino continuar hasta que de pronto el momento llega y el alma se activa; la motivación se hace presente y entonces necesitamos liberarla en algo productivo, al menos para nosotros.

Si sientes la oportunidad de liberar la inspiración que surge en un instante a través de tus venas, ¡hazlo! Liberarla te hará sentir productivo, triunfante, exitoso. Usar los momentos de creatividad nos ayuda a descubrir nuevos métodos, nuevas salidas y entradas, otras actividades y nos impulsa a la creación, a la invención de nuevas formas de hacer lo mismo o a mismas maneras de hacer algo distinto.

Si detectas que algo en especial te inspira, no abuses de su uso para fomentar tu creatividad, lo desgastarás y harás que se pierda la magia. A veces es mejor permitir que las cosas sean más aleatorias. Controlarlo todo y querer saberlo todo no es sano, no debemos caer en el error científico de querer darle nombre a todo; a veces es mejor dejarlo desconocido, incógnito. Le da más sabor a la vida.

Si te inspiras, avanza, no te reprimas, no ocultes tus verdaderos intereses sólo porque te pueden parecer tontos. Si existe algún bloqueo de la inspiración, ese es la vergüenza. Conozco cantidad de gente que evita actuar como su espíritu le guía sólo porque se siente amenazado por la opinión de otros. Soy amigo de gente que se ha perdido, que desconoce su propia identidad sólo porque reprime esos momentos en que debería liberar a su cuerpo y permitir que haga, que cree, que invente. He visto gente que evita actuar por miedo a fallar.

¡Que se rompan las barreras y que las personas avancen a través del sendero del futuro y lo novedoso!

Ahora traigo un nuevo ejercicio bastante simple. En realidad podrá sonar bobo, pero cuando lo experimenté fue bastante interesante. El objetivo es intentar imaginar una situación diferente a la real, buscando que el cerebro crea que la situación imaginaria es la real. Tal cual: engañar a la mente.

Primero debes acostarte boca arriba sobre tu cama, recostando tu cabeza sobre las almohadas. Trata de sentirte en el lugar e imaginarlo mientras cierras los ojos; una vez que lo has grabado en tu memoria, invierte tu posición: toma las almohadas y colócalas en el otro extremo de la cama, acuéstate boca arriba y descansa la cabeza sobre ellas. Inmediatamente cierra los ojos e intenta pensar que estás en la primera posición.

Lograr que la mente adopte nuevas ideas en contraposición con las que cree verdaderas es muy difícil. En esta pequeña escala, les costará hacerle creer a su cerebro que están acostados de una forma, si están recostados de la otra.

Si nos ponemos a pensar a una escala más voluminosa, nos daremos cuenta de que esto no sólo aplica en cuanto a la posición del cuerpo, sino a todas las ideas novedosas. Los sabios y los libros lo dicen: cuando tenemos una idea fija en nuestra mente y la tomamos como verdadera y propia, nos cuesta poder aceptar una nueva que contradiga la primera.

Muchas veces la causa de la infelicidad en las personas está fuertemente ligada a esta situación. Como que no pueden aceptar que son alcohólicos o que no pueden aceptar que el otro es capaz de hacer círculos sin usar un compás y ellas no.

No estaría nada mal ponerse a pensar un poco no en el “por qué la nueva idea es falsa?”, sino “por qué la nueva idea es cierta?”. Esto genera grandes cantidades de aprendizaje porque, incluso si la idea nueva es falsa, puede tener ciertos rasgos de verdad que nos logran enseñar bastante.

Agiliza tu transacción de ideas y comienza a aceptar el futuro y lo nuevo como parte de tu presente y tu realidad. Verás que serás más feliz si dejas que esos pequeños golpecitos de verdad (que pueden doler bastante) te lleguen; te fortalecerás tanto que podrás dar esos golpecitos a otras personas. Esto es evolucionar, ser más sabio y convertirte en experto.

Me retiro tras esta actividad con su respectiva reflexión. Ojalá la apliquen, ojalá les sirva. No dejen de crecer y nos podremos ver en la siguiente entrada! Hasta luego!